Estuve mucho tiempo soñando con vias de ferrocarril. Casi nunca llegaban a ningun destino. Me sentia perdido, aunque tambien fascinado por el paisaje. Eran parajes deserticos, inmensos, desolados.
Entonces commence a buscar a donde iba todo eso. Recorrí carreteras, pistas de aterrizaje y sobre todo, vias de ferrocarril. A veces sentia que volaba. No era un vuelo como el de las aves. Mas bien una liviandad que me llevaba a flotar por momentos. Pero no era facil, habia que estar "de un cierto modo". Al comienzo eran solo unos saltos en cámara lenta, pero luego fui encontrando una forma para quedarme en el aire por mas tiempo.
Entendi en ese momento que la fe y el temor son mutuamente excluyentes.
La experiencia era tan fuerte, que al despertar seguia convencido que podia volar.